Habana Paraíso: Prólogo

Cuando la noche cierra su telón, todo queda a oscuras. Y no por falta de estrellas sino por falta de petróleo con que dar luz a la ciudad. Aparecen los quinqués y las caras semi-alumbradas de gente que quiere seguir viendo. Llega el día y toca navegar penumbras diferentes: las de resolver, conseguir, inventar y ser, en un…